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Y ellas no eran feministas...eran mujeres




¿Clarice Starling hubiese llamado a alguien para denunciar que un caníbal la está increpando? Imagino que no, ella es agente del FBI.


Posiblemente, si hoy día la teniente Ripley tuviera que pedir ayuda, se informaría antes de cuáles son las subvenciones a las que tendría derecho, y a quien podría echar la culpa de que un alienígena asesino la está acosando en el espacio exterior. O también puede optar por hacerse una coleta e ir detrás del “bicho” para prenderlo fuego y así salvar su vida.

Jane Fonda en “Descalzos por el parque” resulta una chica entrañable, que vive todo con ilusión, en este caso, su primer apartamento con su novio, un joven Robert Redford. ¿Esa ilusión de empezar una nueva vida con tu novio es algo malo hoy día porque esa empatía y cariño hacia tu pareja es bajar guardia en una relación?

Es curioso como Audrey Hepburn en “Desayuno con diamantes” es una buscavidas insaciable. Se podría discutir abiertamente la profesión (que no se menciona en la película, aunque…ya me entienden) que ella practica, pero desde luego no se puede negar, que un rato espabilada es.
Ava Gardner en “Mogambo”, con ese oscuro pasado, es capaz de hacer que un duro cazador caiga rendido a sus encantos, y, dicho sea de paso, jamás había visto sujetar un paraguas con semejante clase.

Marilyn Monroe, a parte de ser una de las actrices más bellas de todo Hollywood, nos enseñó un cambio de registro en “Niágara”, incluso llegando coger cierta manía al personaje, Monroe mantiene su impecable estilo hasta cuando, cuando… vean la película.

Beatrix Kiddo: su boda resulta frustrada por unos asesinos en El Paso, años después despierta de un coma y cree que ha perdido a su hija de la que estaba embarazada, su pasado es algo peculiar por haber sido asesina profesional (se dice que la mejor del mundo) … Pues parece que no queda otra que masacrar a todos aquellos que destruyeron su vida. Espada en mano y, de uno en uno.

En el centro de investigación genética “La Colmena” un problema con un experimento desata una plaga zombi. La bella Alice, no solo se protege a ella misma, sino que se permite el lujo de ser la única esperanza de la humanidad. Aquí lo que podemos analizar es la calidad de las películas de Resident Evil. Creo que, a parte de la primera, el resto son algo difícil de digerir.

Tina Turner en “Mad Max: Más allá de la cúpula del trueno” como fundadora de Negociudad, Meryl Streep como madre coraje en Kramer contra Kramer, o incluso Glen Close queriendo matar a los dálmatas…
Podría continuar citando ejemplos de mujeres en el cine, y no solo en el cine de acción, sino también en otros géneros afines a la vida cotidiana, dado que ese campo a veces resulta un “campo de batalla”

El cine actual ha tomado una hoja de ruta lamentable cuanto menos, al poner mujeres como protagonistas de películas que antes eran protagonizadas por hombres. El caso más notorio, quitar a un 007 para poner a una 007 (Espero que nunca se llegue a hacer, mal está que se haya planteado), es patético, dado que el público está acostumbrado a ver a un hombre. ¿Se imaginan que Lara Croft es sustituida por un hombre? Eso no sería lamentable, sería un crimen. Si voy a ver Lara Croft, quiero ver a Lara Croft.

Ya no hay superhéroes, hay superheroínas… ¿Pero no ven que no funciona? Desde pequeños los niños juegan a ser héroes y las niñas a ser “doncellas en apuros” esperando a ser rescatadas. Eso, si no son unas de las arriba mencionadas.
Como ven, es ir constantemente contra natura. Piensan que, martilleando las cabezas desde la gran pantalla, el mensaje feminista va a ser mas contundente. Pues no, es infame
Los ejemplos que he puesto anteriormente, son de una época donde el feminismo no se llamaba feminismo, simplemente no se colocaba una etiqueta a todo lo que una mujer hacia y un hombre no.

A nadie le molestaba ver a una heroína en las películas, parece que ahora si molesta ver a un hombre disparando, conduciendo, pilotando o haciendo algo.
A nadie le importaba si el protagonista era una mujer, mientras la trama fuese buena y la acción (en el caso de ser una cinta de acción) fuese innovadora, que más nos daba el resto.
A nadie le importaba absolutamente NADA de todo lo que si parece que importa ahora.

Si quieren que una mujer sea protagonista de una película, que lo sea de verdad, no queremos ver como se usurpa la identidad de otros personajes masculinos. Si, como el caso de James Bond. No es difícil hacer una cinta donde la mujer lleve las riendas de la película, lo que sí es difícil es encontrar sentido común a la hora de poner a una mujer en un papel original… Originalidad, eso es lo que el público demanda, no gilipolleces.

En conclusión, cuando no hay etiquetas y dejan que las cosas sigan su curso normal, todo resulta más agradable que cuando intentan lavar cerebros. Tergiversar las costumbres se ha convertido en una fea costumbre.

Y no me quiero ir sin mencionar a, posiblemente, la mujer más mujer de la tele, “Xena, la princesa guerrera”. Una serie tan mala como adictiva, pero eso, ya es otra historia…

Fdo: Ponce de León.

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