¿Superman comunista?
En 2003, Mark Miller publicó junto a Dave Johnson y Kilian Plunkett como dibujantes, esta obra que
relata la historia de un Superman cuya nave espacial cayó en la tierra doce
horas antes de lo previsto en los cómics clásicos, concretamente en Ucrania en
1938 siendo en aquel momento parte de la antigua Unión Soviética.
El tomo al que hago reseña esta
incluido en DC Black Label, una línea lanzada por DC en el año 2018 agrupando
historias clásicas de los personajes más icónicos de la longeva editorial norteamericana,
pero que están fuera de lo que es considerado el canón original de los
personajes y agrupados, generalmente, para un público más maduro. Podemos
encontrar dentro de esta saga de cómics algunos tomos tan destacados como “El
Regreso del Caballero Oscuro, Frank Miller (1986)” o ya más recientemente
“Batman Condenado, Azzarello & Bermejo (2019)”. Estas historias auto conclusivas
permiten al lector entrar dentro de un universo de los propios superhéroes
diferente y conectar de diversa forma con el personaje.
En esta obra, Superman, en vez de
caer en la granja familiar de los Kent en los campos de cultivo del gran estado
de Kansas City, aterriza en la siniestra Unión Soviética donde por aquel
entonces gobernaba el terrible Joseph Stalin.
La obra se desarrolla en tres
fases: Naciente, Ascendente y Poniente. En la primera de las tres encontramos a
un Superman recién llegado a Moscú dispuesto a cumplir su misión de ser
referente para la humanidad ayudando a los pobres y desvalidos (vamos un
Jesucristo a lo alienígena), pero que tras 14 semanas en la capital soviética
el gobierno de Stalin lo había convertido en su principal arma propagandística
y militar. Ya en esta primera parte del cómic se nos presentan alguno de los
personajes clásicos de la historia de Kal-El: Lex Luthor cobra protagonismo al
convertirse en el hombre más inteligente de la tierra (algo parecido a lo que
es Ozymandias en Watchmen) y ser el principal enemigo a la causa de Superman,
Wonder Woman como princesa de la isla Paraíso con quien tiene una especie de
romance, Lois Lane (ahora Lois Luthor) como esposa de Lex Luthor y Batman, que
en esta ocasión es un huérfano que ve morir a sus padres disidentes del régimen
comunista, asesinados por uno de los hijos ilegítimos de Stalin, Pyotr Roslov,
que ansía ocupar el lugar de su padre.
Tras la muerte, en extrañas
circunstancias, del camarada Stalin, Superman es proclamado tras una pelea con
un Superman Doble, creado por el Dr. Luthor, y tras una conversación con una
amiga de su infancia, líder supremo de la Unión Soviética. Superman comienza a
desarrollar su particular utopía basada en los ideales comunistas pero alejado
de la ideología marxista, ya que la presencia de Superman como presidente y
prácticamente planificador de la vida de todos los seres humanos esta en contra
del pensamiento de que todos los seres humanos son iguales, pero claro,
Superman no es humano.
La historia se va desarrollando como
una lucha continua entre Lex Luthor y Superman por la supremacía mundial,
teniendo al Batman Soviético como invitado, desarrollando posiblemente el mejor
papel de todo el comic, ya que actúa como un anarquista que lucha contra el
poder comunista establecido por Superman. Siendo, al igual que en el Regreso
del Caballero Oscuro, el único ser humano que ha podido derrotar al hombre
de acero ¡Larga vida al cruzado de la capa!
La historia crece de manera escalonada
terminando con un final extraordinario en una lucha definitiva entre Superman,
ayudado por el ciborg extraterrestre Brainiac, y Lex
Luthor (durante la historia también se va desarrollando la intrahistoria de sus
problemas de alopecia). La batalla entre el hombre más fuerte del planeta
tierra y el hombre más inteligente tiene una conclusión lógica: quien gane será
el que desarrolle sus ideales en un nuevo gobierno mundial, el comunismo o el
“luthorismo”.
En
definitiva, se trata de una obra apasionante y muy disfrutable, con un guion
muy interesante y un dibujo que acompaña a la historia de manera soberbia. Esta
obra nos va a plantear la idea de que si un ser humano tiene un poder o
inteligencia superior al resto de los mortales puede gobernar de manera utópica
y marcar el destino de nuestras vidas.
Para
acompañar la lectura recomiendo una cerveza Panda Garden y de banda sonora el
último disco de The Strokes “The new abnormal”. Este disco tiene un tema que se
llama “Bad Decisions” ¿Realmente las decisiones que tomo Superman como
gobernante de la Unión Soviética eran las correctas?
Guión –
Mark Millar: Nota 8.5
Dibujo
– Dave Johnson & Kilian Plunkett: 8
Fdo: Wright9449

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